MEMPHIS, TN – Vincent Grant, de 41 años, un miembro de alto rango de la notoria pandilla Unknown Vice Lords (UVL), fue declarado culpable ayer por un jurado federal por su escalofriante papel en un asesinato relacionado con la pandilla que se desarrolló a plena luz del día. La condena trae un poco de alivio a un caso que ha perseguido las calles de Memphis desde enero de 2019, y expone el brutal funcionamiento interno de una empresa criminal que se extiende a través de los límites estatales.

La evidencia presentada en el juicio pintó un cuadro sombrío de UVL, también conocida como The Ghost Mob, una pandilla que supuestamente controlaba territorio no solo en Memphis, sino que también se extendía a Arkansas y Mississippi. Los fiscales detallaron cómo los miembros de UVL participaron en una letanía de crímenes: asesinato, robo, agresión, trata de personas y tráfico de drogas, todo en nombre de mantener el control. El caso actual se originó a partir del asesinato, el 10 de enero de 2019, del Jefe Supremo Élite de la pandilla y su novia, un acto descarado que desató una furiosa búsqueda de venganza.

Inicialmente, los miembros de UVL creyeron que una pandilla rival, los Traveling Vice Lords (TVL), eran responsables del asesinato del Jefe. Un tiroteo retaliatorio estalló esa misma noche en un lugar frecuentado por TVL. Sin embargo, una investigación interna reveló pronto una verdad mucho más inquietante: se sospechaba que un miembro de UVL había traicionado a su líder. Esta revelación condujo a la ejecución a sangre fría del miembro implicado, y al papel central de Grant en ella.

Cinco días después del asesinato del Jefe, el 15 de enero de 2019, la víctima –el mismo hombre que UVL sospechaba que había cometido la traición– fue asesinada. Grant, descrito como un “guardián de armas” para la pandilla, presuntamente suministró armas de fuego a varios miembros de UVL solo un día antes, para lo que la pandilla denominó un “demo”, un eufemismo escalofriante para un acto violento. Grant y tres otros miembros de la pandilla luego llevaron a la víctima a un complejo de apartamentos, donde dos de ellos llevaron a cabo la ejecución con las mismas armas que Grant había proporcionado. El cuerpo fue dejado como una sombría advertencia para cualquier posible futuro traidor.

“Esta violenta pandilla ejecutó brutalmente a uno de los suyos y dejó el cuerpo a la vista como una advertencia de que la traición no sería tolerada”, declaró Matthew R. Galeotti, Jefe de la División Criminal del Departamento de Justicia. “Su desprecio flagrante por la vida humana –llevando a cabo tiroteos a plena luz del día y en barrios residenciales– subraya la urgente necesidad de enfrentar y desmantelar esta amenaza para la seguridad pública”.

El Director en funciones de la ATF, Daniel Driscoll, se hizo eco de esos sentimientos, afirmando: “La violencia de las pandillas nunca está aislada: pone en peligro a comunidades enteras. Las brutales ejecuciones de esta pandilla… enviaron un escalofriante mensaje de intimidación; pero la ATF y nuestros socios de las fuerzas del orden enviaron uno aún más fuerte: la violencia y el miedo no prevalecerán”. La ATF y el Departamento de Justicia han trabajado incansablemente para convertir este caso sin resolver en una condena, prometiendo una dedicación continua para desmantelar las pandillas violentas y responsabilizar a los perpetradores. Grant ahora espera la sentencia.